
Más de 30 años que no se disputaba este derby en Millentörn, porque el estadio del FC Sankt Pauli no reunía las características solicitadas por la Bundesliga en plenas condiciones -en los años que se enfrentaban los dos equipos siempre se jugaba en el estadio del HSV-, 8 años en los que los dos equipos de Hamburgo no se veían las caras, 1.800 agentes antidisturbios movilizados para este partido, 2.100 seguidores visitantes en las gradas, un intento de asalto al "Jolly Rogers" -el bar de Skinheads St. Pauli- por parte de hooligans del HSV que no llegó a nada porque ni siquiera se acercaron a tres calles debido al impresionante despliegue policial, una pelea tras el partido entre 70 ultras por bando en el único cuerpo a cuerpo de la jornada con números importantes, incontables peleas entre pequeños grupos por todas las calles anexas al estadio, cañones de agua en el barrio portuario, 54 detenciones hasta el momento por parte de la policía, 6 maderos heridos leves, el partido suspendido varios minutos en la segunda parte por la petada de bengalas de los visitantes, varias pancartas mensaje en ambas aficiones: como por ejemplo el recibimiento del Sankt Pauli por parte de sus ultras con el lema "Bienvenidos al infierno de Sankt Pauli" en inglés o dos de los del HSV, una contra sus rivales del St. Pauli que no merece la pena reproducir por idiota -cosas de los derbys- y otra mucho más guapa en referencia a un panfleto que apareció entre semana por la ciudad, firmado por el NPD (el partido nazi de allí), que se mostraba indignado por jugar el partido en casa del St. Pauli, la respuesta de la afición del HSV estuvo a la altura, recordando a los nazis por donde se podían meter sus panfletos. Momento histórico, porque es la primera vez que gente de ambos equipos se aplaudieron mutuamente, pero bueno, sólo duro unos breves segundos, un cubregradas visitante sacado del revés -cosas de los derbys-...











Extaido:LaBandaIzquierda





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